La tribu de los africanos
“Guapotes”
Los hombres de la tribu
africana de Nigeria, los Wodaabe son altos, esbeltos y de finas facciones y
aunque no son gay ni travestis, gustan vestir ropas hermosas, pintarse los
labios, de oscurecerse los párpados para que los ojos se les vean más grandes,
de colgarse collares, aretes, se hacen trencitas y se pintan una raya blanca en
la nariz para que se les vea más aguileña.
Además se polvorean la cara
para que se les vea más clara y bizquean los ojos. Todo esto lo hacen para
parecer más atractivos a las mujeres, en un festival donde bailan frente a las
chicas casaderas.
Los wodaabe son nómadas, van
con su ganado buscando pastos y agua para sus cebúes y cabras.
En el festival, hacen un
concurso de belleza masculina y bailan las tradicionales danzas “Geerewol” y
“La Yaaje”. Los hombres aspiran a ser declarados como los hombres más
encantadores y los más bellos. Y no es porque sean homosexuales, sino porque
así consiguen las mujeres más bonitas para casarse con ellas.
Cada hombre puede casarse con
cuatro mujeres, que es lo máximo que sus costumbres les permiten, pero si un
hombre se cansa de una mujer, puede divorciarse fácilmente y buscar otra esposa
más joven y bonita.
No se sabe de dónde son,
aunque por sus finas facciones se cree que proceden de egipcios antiguos que se
mezclaron con africanos negros.
Los wodaabe son unos 45 mil
individuos que permanecen siendo nómadas como lo fueron sus antepasados.
Son de extrañas costumbres,
durante el día, un hombre no puede tomar de la mano a su esposa en público,
tampoco pueden llamarla por su nombre ni ser cariñosos con ella. Eso sólo
pueden hacerlo en privado.
Los padres no deben hablarle
directamente a su primero y segundo hijos o referirse a ellos por su nombre.
Son los abuelos los que se encargan de los chicos.
Un anciano de la tribu
explicó su comportamiento: “Nosotros somos los pájaros en el bosque. Nunca nos
asentamos en un lugar y nunca dejamos trazo de nuestro paso, si los extranjeros
se acercan mucho, volamos a otro árbol”.
Wodaabe significa la “gente
del tabú”, de las prohibiciones. A ellos lo que les importa es la belleza
física masculina y el “togu”, como llaman a los que incluye la personalidad, el
magnetismo personal. Ellos afirman “Los que están dotados de “togu” nunca
estarán solos”.

Hombres y mujeres se dejan
crecer el pelo para hacerse trencitas. Ellos y ellas se rasuran la frente para
resaltar sus facciones y las trencitas las untan de mantequilla. Las mujeres se
hacen hasta ocho punturas en las orejas para colocarse muchos grandes aros de
cobre o plata en los hoyos.
Se tatúan las sienes y las orillas
de la boca. En tiempos de secas casi su única comida son la leche de vacas y
cabras. Son hospitalarios con los extraños y les dan su comida, aunque ellos se
queden sin alimento.
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