¿Es auténtica la Sábana
Santa? ¿Dónde está el Cáliz Sagrado o Santo Grial?
Después de ser crucificado
Jesús, su cuerpo fue enterrado dentro de una cueva cedida por un rico seguidor
suyo.
En esa época los personajes importantes eran llevados a cuevas
donde reposaban para siempre, pero cuando las tres mujeres más cercanas a Cristo llegaron a la tumba de
Jesús, encontraron el lugar vacío, sólo quedaba la mortaja en que lo habían
envuelto.
Actualmente, en la catedral
de Turín, Italia, se conserva una sábana de lino de 4.36 metros de largo por
1.10 metros de ancho. En ella está impresa la figura de un hombre que fue
crucificado y que presenta las mismas heridas que sufrió Cristo.

Aunque los científicos discuten sobre la autenticidad del lienzo, la
Iglesia católica por boca del cardenal de Turín, Giovanni Saldarini, ha dicho:
“El lienzo no es Cristo, pero sí una referencia. Sólo en esto, está su fuerza
evocativa y su valor. El sudario conserva su valor como objeto de culto y como
imagen sagrada del crucificado, tiene una autenticidad propia…”
La discusión sobre la
autenticidad de la sábana empezó en 1898, cuando Secondo Pío la fotografió. Al
revelar la foto se encontró con que en el negativo aparecía la imagen de gran
calidad, de Cristo, lo que demostraba que la tela era un negativo muy valioso.
En 1978 los científicos la examinaron y encontraron la exactitud anatómica que
en la Edad Media era desconocida. La arqueóloga suiza María Grazi Siliato, en
1997 afirmó que el lienzo es auténtico y es
“el único documento sobre la tierra que demuestra la presencia material
de Cristo hace dos mil años”.
Hay muchas leyendas sobre el
Santo Grial, la copa con que Jesús celebró la Última Cena diciendo: “Esta copa
es el nuevo pacto, es mi sangre que por
vosotros se derrama”. Se dice que después de la muerte de Jesús, el cáliz pasó
a la Virgen María y que San Juan la usó para celebrar la misa junto a la madre
de Jesucristo. A la muerte de María, San Pedro la conservó y la llevó a Roma.
Al morir él, quedó bajo resguardo de los papas siguientes. Se cree que en el
año 258 San Lorenzo la envió a la ciudad de Huesca, en España, porque en Roma
el emperador Valeriano perseguía a los cristianos.
Estuvo en Huesca hasta el año
712, cuando el obispo de Huesca escapó con la copa cuando la invasión de los
musulmanes.
Después el Santo Grial fue
trasladado al monasterio de San Juan de la Peña, donde estuvo 250 años.
Entonces se habló de que la copa maravillosa estaba escondida en las altas
montañas custodiada por los caballeros
del Santo Grial. Otra historia asegura que José de Arimatea, el judío del Sanderín que creyó en Cristo, pidió el
cuerpo para sepultarlo y depositó la sangre del cadáver en la copa usada en la
Última Cena.

Después de la resurrección,
José de Arimatea fue acusado de robar el cuerpo de Cristo y fue encerrado para
que muriera de hambre. Se dice que Jesús le dio la copa con cuyo contenido se
alimentó José de Arimatea hasta que lo liberaron en el año 70 después de Cristo
y viajó con su hija y su hermana hasta Inglaterra, donde estableció la orden de
los Caballeros Guardianes del Grial.
Los hechos indican que la
copa, que desde 1914 está en la Capilla del Santo Cáliz en Oviedo, España,
donde es venerada, es la misma que estuvo escondida en San Juan de la Peña Unos
arqueólogos que la examinaron, explicaron que esa copa fue tallada entre los
siglos IV antes de Cristo y el siglo I después de Cristo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario